Zendaya y Robert Pattinson se van a casar... hasta que estalla 'El drama'

La protagonista de 'Euphoria' y el actor de 'The Batman' reinventan la comedia romántica, más oscura y retorcida en manos del director de 'Dream Scenario'
Desde sus comienzos, tanto Zendaya como especialmente Robert Pattinson han dejado claro -con sus decisiones y proyectos- que son mucho más que caras bonitas. Tenían un camino fácil por delante: continuar en el cine comercial que les reportó fama y riqueza, la californiana con Spider-Man y la serie Euphoria; él con la saga Crepúsculo. Sin embargo, optaron por colaborar con autores de prestigio en proyectos independientes, ella con Luca Guadagnino (Challengers) y, en el caso del actor británico, de David Cronenberg (Cosmópolis) a James Gray (Z), Eggers (El faro), los Safdie (Good Time) o hasta Claire Denis (High Life). Ambos atraviesan el mejor momento de sus carreras, y en 2026 van a coincidir en tres filmes muy esperados: La Odisea, de Christopher Nolan; Dune 3, de Villeneuve, y El drama, que se estrena ya en nuestras salas. Parece una comedia romántica, y lo es, solo que está llena de crueldad, desconcierto y un humor incómodo. Desde que, en febrero, el Boston Globe publicase en sus Ecos de sociedad una imagen de los dos luciendo anillo, como si se tratase de un compromiso real (obviamente era un anuncio que pagó la productora A24, la misma de Moonlight o Lady Bird), las expectativas no han hecho más que crecer. Y las primeras críticas lo confirman: es la comedia del año, y sus protagonistas derrochan carisma, chispa y química.
Es fundamental que nadie nos destripe el giro argumental de El drama: estropearía la sorpresa y el impacto en el resto del filme. Por eso, tanto la sinopsis oficial como las reseñas son muy escuetas. Solo diremos que una pareja se ha prometido, tras un tiempo de relación idílica. Se adoran y todo parece a su favor. Hasta que, una semana antes de la boda, en una noche de cervezas y copas con amigos, juegan a contarse lo más horrible que han hecho nunca. Y entonces ella confiesa algo que los deja tiesos. Esta revelación cambia para siempre la forma en que él la ve. Y, por supuesto, sus planes de futuro. Lo que hasta entonces había transcurrido como una rom-com clásica, se adentra en territorios más oscuros, de humor negro y mordaz, incluso hasta alcanzar un tono perverso y desencantado. No sorprende de su guionista y director, el noruego Kristoffer Borgli (1985), que ya había llevado hasta el límite a sus personajes en Sick of myself (2022) y la magistral Dream Scenario (2023), con Nicolas Cage. Tanto el libreto como la imaginativa puesta en escena exponen la hipocresía humana y nos lanzan dilemas universales: ¿conocemos a las personas que queremos?, ¿cuánto estamos dispuestos a aceptar del otro por amor? "No nos definimos por nuestros peores errores", ha declarado el propio Borgli, que en El drama habla de los prejuicios, la presión de los demás, la condescendencia, la inseguridad, la culpa... eso sí, sin renunciar a entretener y hacernos reír, incluso aunque sintamos algo de vergüenza.




