Shakespeare y su tragedia familiar, en 'Hamnet', el drama del año

Shakespeare y su tragedia familiar, en 'Hamnet', el drama del año
La directora Chloé Zhao ('Nomadland') y la protagonista, Jessie Buckley, son favoritas al Oscar por la adaptación de la novela de Maggie O'Farrell, bella y dolorosa
El gran cine era esto: un guión maravilloso, a partir de la famosa novela de Maggie O'Farrell sobre la muerte del hijo de Shakespeare y el duelo que sufrieron tanto el escritor como su mujer, Agnes; dos actores magnéticos, Jessie Buckley (Men), favorita al Oscar tras lograr el Globo de Oro (en la categoría de Drama), y Paul Mescal (Aftersun, Gladiator 2); y una realizadora con el talento y la personalidad de Chloé Zhao (Nomadland). La crítica ensalza Hamnet -producida nada menos que por Spielberg y Sam Mendes- como el mejor drama del año: emociones a flor de piel, una oda al poder del arte para cerrar heridas, imágenes poéticas a lo Terrence Malick, fotografía del prestigioso Lukasz Zal (Cold War, La zona de interés), música de Max Richter... No en vano ha cosechado ya el Premio del Público en festivales como Toronto o la Seminci, y la semana pasada el Globo de Oro a Mejor Drama. Hamnet se estrena el viernes 23 en nuestros cines. Preparemos los pañuelos, porque se trata de una historia tan bella y humana como dolorosa.
La tragedia familiar de William Shakespeare, que en 1596 perdió a su único hijo varón, Hamnet, de 11 años, por culpa de la peste, inspiró a la escritora irlandesa Maggie O'Farrell (1972) una magnífica novela que se ha traducido a 40 idiomas y vendido más de 2 millones de copias desde su publicación en 2020. Sigue los pasos de su esposa, Agnes, una mujer de campo, analfabeta pero experta en plantas, brebajes y pócimas. Con una asombrosa conexión con la naturaleza y el bosque, incluso puede leer el futuro. De su relación con un joven profesor de latín nacen dos hijas y un pequeño. La pérdida de este último los sumió en un duelo devastador, del cual el dramaturgo de Stratford-upon-Avon solo logró salir (según fabula O'Farrell) con la creación de su obra más conocida, Hamlet. Sin embargo, el punto de vista se centra en ella, en su desgarro, su vacío y también su rabia, al ver que su marido se marcha a Londres a triunfar en el teatro, mientras deja de lado a su familia. Solo en las últimas páginas el rencor da paso a la comprensión, en un final catártico y sanador que en la película se prevé memorable.
La autora se encarga del guión junto a Zhao; ambas tomaron la decisión de narrar la acción cronológicamente, sin los saltos temporales del libro. La realizadora china (The Rider, 2017), primera mujer no blanca en lograr el Oscar (2020), viene de estrellarse con Eternals, un encargo para Marvel, pero en Hamnet se redime con creces gracias a su estilo sensorial, a su equilibrio entre elegancia y crudeza, a su tono espiritual pero austero, sin énfasis. Según las quinielas, incluso podría arrebatarle a Paul Thomas Anderson esa estatuilla que parecía cantada.




