La aventurera polinesia de Disney salta a la acción real

Dwayne Johnson encarna al semidiós Maui en 'Vaiana', una versión 'live action' de la heroína que se lanza a los mares para salvar a su pueblo
Podemos debatir si artísticamente están a la altura de las originales, incluso si son o no necesarias, pero lo que es indiscutible es que las versiones live action de Disney no solo le resultan muy rentables a los estudios, sino que son más populares de lo que se cree. Quitando algún patinazo reciente, el éxito de taquilla (e incluso de crítica) ha acompañado a las nuevas versiones de El libro de la selva, El rey león, Alicia, Dumbo, Aladdin, Cruella, Lilo & Stitch... El vastísimo catálogo de personajes y de historias propias de la compañía del ratón le permite seguir renovándose y entregando no solo filmes originales y continuaciones de sus sagas, sino también adaptaciones de acción real. En este caso le toca el turno a Vaiana, un clásico reciente (apenas de 2016, y su secuela de 2024), sobre una joven heroína de una isla del Pacífico (aquí la encarna la debutante Catherine Laga'aia) que responde a la llamada del océano. Y, para salvar a su pueblo de la extinción, se lanza al mar con ayuda del semidiós Maui, al que interpreta quien ya le puso voz en la original: Dwayne Johnson, también productor de la cinta. Aventuras, amor a la naturaleza, mitología polinesia, canciones de Lin Manuel Miranda (tan pegadizas como Qué hay más allá y De nada) y mucha diversión en Vaiana, que ya se estrena en nuestros cines.
Uno de los rasgos que hacen única Vaiana es su protagonista. Lejos de los tópicos de 'princesa Disney' (Cenicienta, Blancanieves), es una mujer independiente, valiente, emancipada. No necesita que nadie la salve, sino que toma las riendas, cruza el arrecife prohibido y aprende a navegar para devolver a su isla (Motunui) el esplendor perdido. Vaiana es el colofón de un nuevo modelo de heroína aventurera emparentado con Pocahontas, Mulan y Brave, con el añadido de que ni siquiera necesita una historia de amor romántico. Su motor es la búsqueda de identidad, conectada con el legado familiar y el respeto a su cultura y sus antepasados. Todos esos temas sobrevuelan la carrera del director del filme, Thomas Kail (1977), responsable de producciones teatrales como Hamilton o In The Heights, dos de los musicales más exitosos y premiados de las últimas décadas. Detrás del guión está Jared Bush, que ya escribió la original animada, así como Zootrópolis y Encanto. Aquí trabaja codo con codo con Dana Ledoux, de series como Narcos y The Newsroom. En cuanto a la fotografía, la firma Óscar Faura, colaborador habitual de J.A. Bayona, de Lo imposible a Un monstruo viene a verme.





