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Temporada de Arte 2020 en Cines Van Gogh

archivado en: Estrenos, Promoción
Documentales imprescindibles para recorrer la historia del arte mundial y conocer mejor a sus protagonistas en Cines Van Gogh

Tintoretto, un rebelde en Venecia

“Hasta que no se ha visto a Tintoretto, no se sabe lo que la pintura es capaz de hacer”, escribió Virginia Woolf. Al maestro manierista, puente entre el Renacimiento y el Barroco, no solo lo admiraron Cézanne, Turner o Velázquez, sino también escritores como Sartre y Henry James. Lo comparaban con Shakespeare por su capacidad para narrar, su dramatismo y su despliegue de personajes. Sin embargo, su nombre no ha gozado de popularidad. Hay quien lo achaca a su fama de ambicioso, su carácter brusco (lo llamaban Il furioso), su rapidez o su rivalidad con Tiziano, aunque probablemente se deba a la dificultad de trasladar sus obras. De enormes dimensiones, permanecen ligadas a su ciudad, Venecia, donde decoró hasta 21 iglesias, el Palacio Ducal y la Scuola di San Rocco. Nunca se marchó, ni siquiera durante la peste negra; solo viajó una vez, a Mantua en 1580. En el 500 aniversario de Jacopo Robusti (1519-1594), alias Tintoretto por la profesión de su padre, un tintorero de paños de seda, la National Gallery de Washington le dedica un monográfico espectacular. En este medio centenar de pinturas -escenas mitológicas, religiosas, aristocráticas- sobresale la inventiva en la composición, influida por las esculturas de Miguel Ángel, y las perspectivas radicales. Para lograr juegos de luces y sombras, construía maquetas y las iluminaba como un escenario.

“Hasta que no se ha visto a Tintoretto, no se sabe lo que la pintura es capaz de hacer”
Gauguin en Tahití, paraíso perdido

No vendía cuadros, apenas tenía amigos, estaba harto de las rígidas reglas sociales y morales de París, de la obsesión con el dinero. Con 43 años, Paul Gauguin (1848-1903) tomó una decisión que cambió su vida y la historia del arte: lo dejó todo y gastó sus ahorros en mudarse a la Polinesia francesa en 1891. En la selva de Tahití buscó la esencia, la paz y las raíces salvajes, recuperó la motivación y reinventó la pintura occidental saltándose todas las normas, en especial la ilusión de profundidad y el uso de colores puros. Un estilo inconfundible, contrario al naturalismo, que influyó decisivamente en las vanguardias, del fauvismo al expresionismo alemán. Durante la última década de su vida elaboró sus mejores cuadros, en los que plasmó la armonía, la libertad, la naturaleza y a los indígenas (entre ellos, algunas de sus nuevas amantes). Todo esto le costó la salud y el divorcio. No volvería a ver a sus cinco hijos; moriría pobre, sin reconocimiento. Pocos años después, el mundo comprendió su revolución. Este documental reconstruye su aventura en los Mares del Sur, recupera los testimonios de sus cartas y diarios (Noa Noa y Avant et après) y visita los museos que conservan sus trabajos: el MET, el Chicago Art Institute, el Museo de Bellas Artes de Boston y la National Gallery de Washington.

Frida, viva la vida

La figura de Frida Kahlo (Coyoacán, 1907-1954) es tan grande que corre el riesgo de eclipsar su arte. Símbolo feminista y LGTBI, icono pop con su personalísima forma de vestir -flores en el pelo, mantón, falda larga-, nos fascina su independencia y su energía luchadora: se sobrepuso al dolor y la enfermedad, tanto a la polio que padeció desde la infancia como a las secuelas de un grave accidente de tráfico a los 18. Vivió y amó intensamente, alzó su voz por encima de su matrimonio con el muralista Diego Rivera, y lo condensó en sus 200 cuadros, de pequeño formato y un estilo único, síntesis de expresionismo, surrealismo e iconografía popular mexicana. Su obra, elogiada por Picasso o Kandinski, es inseparable de su biografía: el sufrimiento físico se reflejó en los autorretratos, en los que se atrevió a tratar temas tabú como el aborto, el feminicidio y la libertad sexual femenina. También mostró su compromiso con el comunismo y, por supuesto, con las tradiciones de su país y el arte indígena, sus colores y metáforas (la luz y la oscuridad, la luna y el sol). Esta película nos adentra en su casa y sus recuerdos, reúne fotografías, objetos, cartas, diarios, entrevistas con expertos y familiares, como su nieta, la fotógrafa Cristina Kahlo… Sus imprescindibles autorretratos son “una bandera de las mujeres libres”, explica la directora del museo dedicado a Kahlo.

"Sus imprescindibles autorretratos son “una bandera de las mujeres libres” explica la directora del museo dedicado a Kahlo

“Frida, viva la vida"
La pasión en el arte

La Piedad de Miguel Ángel (1498). La Transfiguración de Rafael (1504). El Cristo abrazado la cruz, de El Greco. El tríptico La elevación de la cruz, que Rubens concibió en Flandes en 1610, mismo año en que Caravaggio presentaba en Italia su Negación de San Pedro, tensa y dramática como un thriller cinematográfico… La muerte y resurrección de Jesucristo han marcado la cultura occidental. Seamos creyentes o no, reconoceremos que desde hace dos milenios nuestro arte está ligado a la Biblia. Los creadores más importantes de todos los tiempos vieron el potencial de una tragedia inexorable que lo contiene todo: traición, humillación pública, tortura, sacrificio, culpa, vergüenza, y todo por redimir a los hombres. Este filme monográfico de Phil Grabsky, rodado en Jerusalén, EEUU y toda Europa, indaga en la representación de la Pasión en la pintura y la escultura, desde Giotto y sus frescos para la capilla de la Arena de Padua, de 1303, hasta el siempre controvertido Dalí, pasando por Fra Angelico, Tiziano, Durero, Brueghel o Rembrandt. Una misma historia reflejada de formas muy diferentes: de lo triunfal a lo salvaje, de lo etéreo a lo corpóreo. También varían los protagonistas: algunos se centraron en el Mesías, mientras que otros se fijaron en el oficial romano Poncio Pilatos, en San Pedro, en Judas y otros apóstoles o incluso en el pueblo judío.

Leonardo, the works

Del inagotable Leonardo Da Vinci ya hemos explorado su faceta de científico, arquitecto, investigador en mecánica, aerodinámica o anatomía. Nadie ha dominado más áreas del conocimiento. Pero a veces nos olvidamos de su talento más crucial: el arte. Él mismo lo dejó de lado en largos periodos de su vida para centrarse en la ingeniería, la estrategia militar o incluso la música. En el quinto centenario de la muerte del genio renacentista (1452-1519), este nuevo documental analiza al detalle sus pinturas, con primeros planos que quitan el hipo, comentarios de expertos y una voluntad de claridad. En vez de limitarse a una sola exposición, desarrolla un tour por el mundo, del Louvre y la Mona Lisa a la National Gallery y la Virgen de las Rocas; de los Uffizi en Florencia -donde se encuentra la Anunciación- hasta Cracovia, con la Dama del armiño. Nos detenemos en el audaz empleo de la luz en el misterioso San Juan Bautista (1507), que parece emerger desde las sombras, o en el ritmo interno y los gestos de los personajes de La última cena: Santo Tomás señalando al cielo, Judas y la bolsa de plata, Pedro susurrando al oído a San Juan… Aunque ningún retrato definió más su trayectoria que Ginebra de Benci. Tenía apenas 20 años y entendió que en los lienzos podía llegar a lugares que la escultura nunca alcanzaría, como la niebla y los efectos atmosféricos.

Hermitage: el poder del arte

Después del Louvre y el British Museum, el tercer museo más grande del mundo es el Hermitage de San Petersburgo. Su patrimonio, de inmenso valor y diversidad, reúne tres millones de piezas de Egipto a Persia, Grecia y Roma, y una incomparable pinacoteca: incluye a Botticelli, Fra Angelico, Rafael, Caravaggio, Rubens, Van Gogh, Monet, Cézanne, Matisse, Picasso… De la Dánae de Tiziano al Retorno del hijo pródigo de Rembrandt, pasando por la Madonna Benois y la Madonna Litta, ambas de Leonardo, resulta casi inabarcable. En esta película, la cámara nos guía por los seis edificios a la orilla del río Neva. El Palacio de Invierno (un festival de galerías, dorados, mosaicos, lámparas, relojes) sirvió durante siglos como residencia oficial de los zares. Con ellos se empezó a fraguar la colección: en 1764, Catalina la Grande adquirió el primer lote de cuadros. Estas paredes han presenciado la convulsa historia rusa. Sobrevivieron al ataque de Napoleón durante el reinado de Alejandro I (quien, por cierto, compró en España a precio de saldo lienzos de Ribera, Murillo o Zurbarán), asistieron a la Revolución de Octubre -sería entonces, en 1917, cuando el edificio se declaró Museo Estatal- y resistieron incluso la invasión nazi de la URSS. Miles de piezas se trasladaron a los Urales en tren, mientras que el propio museo sirvió de refugio para los ciudadanos durante los bombardeos.

Lucian Freud: un autorretrato

Uno de los artistas decisivos del último siglo fue Lucian Freud (1922-2011). Nieto del padre del psicoanálisis, emigró de Berlín a Inglaterra cuando Hitler llegó al poder, y perteneció a la Escuela de Londres junto a Francis Bacon. Su estilo figurativo sobrevivió a las modas -del surrealismo al pop art- y a un olvido de varias décadas, hasta que en 2008 uno de sus lienzos se vendió por 34 millones de dólares, la mayor suma cotizada por un autor vivo. Su especialidad fueron los retratos, densos, crudos, carnales, en los que capturaba el carácter de sus modelos. Eso le llevaba muchas horas al día durante meses, de ahí que solo eligiese a personas muy cercanas. Pintó a David Hockney, a Kate Moss o a la Reina Isabel, pero sobre todo a sí mismo. Ahora, la Royal Academy of Arts de Londres recopila más de 50 lienzos y bocetos, muchos nunca expuestos en público, al provenir de colecciones privadas. Elaborados durante siete décadas, prueban su envejecimiento físico y su evolución: primero, la obsesión con el dibujo, el lápiz minucioso y frío; poco a poco, más expresivo y visceral, con brocha (y el estudio lleno de espejos para encontrar ángulos inesperados). No teme revelar la crisis de su matrimonio (Habitación de hotel, 1954), un ojo morado después del puñetazo de un taxista (1978) o la flacidez de su cuerpo en ese último desnudo, de pie con unas botas sin cordones.

TEMPORADA DE ARTE 2020 Documentales imprescindibles para recorrer la historia del arte mundial y conocer mejor a sus protagonistas.


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